Fotografía aérea

La arqueología utiliza la fotografía aérea para reconocer restos de civilizaciones antiguas sin la necesidad de excavar previamente. A veces sucede que las alteraciones del suelo están relacionadas con yacimientos, por ejemplo, en zonas húmedas de mucha vegetación, las plantas crecen a menor altura si en el subsuelo hay restos. Estas alteraciones pasan desapercibidas si no se las observa desde cierta altura.

La geología también se apoya en la fotografía aérea para encontrar nuevos yacimientos minerales, y la agricultura la utiliza para estudiar las condiciones del suelo y los cultivos. Sirve también para analizar el crecimiento demográfico de una ciudad y hacer las planificaciones de urbanización necesarias.

Las tomas pueden realizarse con una cámara corriente desde dentro de una avioneta o un helicóptero, o se pueden utilizar cámaras especiales colocadas en el exterior de estos aviones ligeros con soportes que amortiguan la vibración.

Si bien la fotografía aérea sirve para recaudar información de investigación, también se ha desarrollado como una extensión más de la fotografía artística.
Las fotos pueden tomarse desde un eje vertical o de forma oblicua al suelo. Esto lo va a definir el ángulo de inclinación de la cámara, y según éste vamos a tener imágenes con perspectiva picada, donde el paisaje se reduce a un cuadro bien delimitado, o por el contrario, imágenes orientadas hacia el horizonte que abarcan un paisaje más amplio.

Según la altura a la que se tome la foto,  se la clasifica como fotografía de baja, media y gran altitud.  Entre  150 y 200 metros estamos hablando de baja altitud, entre 200 y 600 metros es fotografía de media altitud que ya nos permite visualizar mayores extensiones de tierra, y cuando tomamos la foto a más de 600 metros, estamos hablamos de fotografía de gran altitud. Al pasar los 100 metros de altura se pierde la perspectiva y los detalles de los objetos cercanos al suelo.

Una extensión de la fotografía aérea es la fotografía orbital. Esto es, se toman fotos desde satélites o vehículos espaciales, que tienen sobre todo una aplicación en el ámbito militar. Si se utilizan teleobjetivos de gran alcance, se puede incluso reconocer vehículos y objetos pequeños desde un satélite.  La fotografía orbital se emplea así mismo para investigaciones meteorológicas.

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